Las primeras lluvias, aunque mínimas, son las que más afectan al pavimento ya que éstas se mezclan con la suciedad, grasa y gasolina derramadas en el piso.

Al entrar el agua a través de las grietas va dañando poco a poco las calles y esto desemboca en baches, provocando así el desgaste de las llantas con la disminución de adherencia del neumático en el asfalto.

Así que si es necesario que salgas en éstos días te compartimos algunos consejos:

Revisar el estado de los neumáticos, la presión correcta dependiendo cada llanta.


La velocidad de conducción es importante ya que al momento de frenar hay que tomar un más espacio para frenar y dejar que el neumático evacue el agua de la lluvia.


Siempre revisar que los parabrisas funcionen correctamente para tener una buena visibilidad y utilizar el aire acondicionado para desempañar las ventanas.


Por último planifica tu viaje y las rutas alternas que puedas tomar en caso de algún accidente